Ya comentábamos el otro día que una clave para acelerar el metabolismo es beber mucha agua al día. Ésto está estrechamente relacionado con que haya que beber como poco dos litros de agua al día para adelgazar.
Nuestro organismo, que es muy sabio, recoge todo lo que puede aprovechar de los alimentos que ingerimos y deshecha el resto. ¿Cómo? Mediante la sangre, se elimina lo que no necesitamos, pero, si los riñones, que se encargan de eliminar las cosas que nuestro cuerpo no quiere, no filtraran bien estos deshechos, se acumularían en nuestro cuerpo y acabarían dañándonos.
¿Y qué tiene que ver todo este rollo con beber agua para adelgazar? Pues porque la gasolina que necesitan los riñones para funcionar es el agua que bebemos. Así, si bebemos mucha agua, nuestros riñones funcionarán bien. En el caso que no bebamos suficiente agua, los riñones no trabajan bien del todo, por lo que el hígado se pone también a hacer esa función de eliminar toxinas y deja de metabolizar (o lo que es lo mismo, de quemar grasas).