Las tapitas en el chiringuito, los helados… Los hábitos alimenticios del verano han podido hacer mella en tu silueta, y ahora, mucho menos preocupada por la operación bikini que has dejado atrás un año más te preguntas qué hacer con los quilos que te has puesto este verano.
Pues bien, la vuelta a la rutina también trae el planteamiento de los buenos propósitos, puesto que empezamos una etapa nueva y el volver a empezar lo abarca todo, hasta la línea. Lo primero que debes hacer en lo que a alimentación se refiere es acudir a un especialista en nutrición para que te aconseje qué debes comer. De esta manera, evitarás los malos hábitos o esas dietas que acaban devolviendo más quilos de los que tenías.
Pero además de eso, es una buena época para visitar el gimnasio y coger una rutina hasta, por lo menos, el próximo verano. Puedes optar por actividades que aumenten el ritmo cardíaco para poder quemar grasas (spinning, natación, footing, tenis…) y otras para tonificar (pilates, gap, step…). No olvides realizar ejercicio físico moderado todos los días un mínimo de 30 o 45 minutos (como por ejemplo, caminar a buen ritmo).
Además de esto, presta atención a las siguientes recomendaciones: