
La hidroterapia es un tratamiento que se basa en las propiedades terapéuticas del agua.
El principal efecto terapéutico del agua está en su capacidad de almacenar y transmitir estímulos térmicos (frío y calor).
El estímulo térmico del agua provoca en nuestro organismo diferentes respuestas que pueden ser aprovechadas para tratar o prevenir ciertas condiciones.
A nivel reafirmante, el agua activa la circulación superficial y por reflejo, provoca una respuesta profunda en los músculos, vísceras y en toda la circulación del cuerpo.
La hidroterapia reafirmante se administra a través de baños con sales minerales y marinas combinados con esencias que producen un efecto de descanso muscular y suavizan la piel.
Otros tratamientos de hidroterapia son la sauna, la ducha escocesa (elimina toxinas) y el baño turco o hamman (mejora la piel, atenúa arrugas).