
He visto a muchas mujeres mayores, en los medios y la vida real, con rostros bien estirados y lozanos, pero si miras debajo de sus mentones, sus cuellos envejecidos las delatan.
El cuello es muy parte muy difícil, pues allí empiezan a aparecer los primeros signos del envejecimiento, así como alrededor de los ojos. Paradójicamente, es una de las partes más admiradas y deseadas por los hombres.
Como los músculos del cuello no tienen soporte óseo y su movimiento continuo, el cuello es más vulnerable al envejecimiento y deterioro. Es por eso que es recomendable:
Limpiarlo diariamente: todas las mañanas y las noches debes remover las células muertas e impurezas con agua tibia y un producto de limpieza suave.
Protegerlo del sol: aplica protector solar en tu cuello, orejas y hombros que no debes olvidar que están muy expuestos al sol.
Aplicarle productos especiales: como el cuello tiene menos glándulas sebáceas y tejido adiposo su piel tiende a resecarse y arrugarse rápido. Para evitar esto aplícate productos hidratantes y reafirmantes con un ligero masaje.
Mantenerlo en forma: los músculos del cuello también necesitan de ejercicio, tales como contorsiones con la cabeza de derecha a izquierda y flexiones hacia delante y atrás. Por otro lado, una ducha fría les cae muy bien.
Adicionalmente de estos métodos caseros, existen también los métodos quirúrgicos que mañana te presentaré.