
Cómo es una sesión de radiofrecuencia. La sesión de radiofrecuencia es por demás de sencilla, el primer paso que toma el esteticista es fotografiar la zona a tratar y marcarla con un rotulador quirúrgico.
Seguidamente se aplica un aceite sobre la piel y la energía de radiofrecuencia mediante el cabezal de tratamiento. No es necesaria anestesia de ningún tipo.
La duración de la sesión de radiofrecuencia está supeditada al tamaño de la zona a tratar, en general las áreas pequeñas demoran entre 25 y 30 minutos y las más grandes pueden necesitar cerca de 1 hora.
La cantidad de sesiones dependen de cada persona, a grandes rasgos para radiofrecuencia del rostro hacen falta entre 4 y 6 aplicaciones, mientras que en el cuerpo se prolongan a 6 y 10 sesiones.
Una vez finalizada la sesión el especialista aplicará gel de aloe vera en el área tratada y será necesario que la zona no sea expuesta al sol durante 48 horas.