Usos del bronceador
El bronceador casi siempre se utiliza como un rubor, aunque su misión es dar un toque más asoleado, como si recién vinieran llegando de la playa.
El objetivo principal del bronceador es dar ese toque fresco y joven que a todas nos fascina. Al elegir un bronceador, hay sólo un par de cosas que tomar en cuenta. Una de ellas es seleccionar un bronceador acorde a tu tono de piel. Un bronceador demasiado oscuro puede que te de una apariencia muy oscura, o simplemente puede hacerte parecer la piel sucia.
Lo mejor es elegir un bronceador que tenga uno o dos tonos más oscuros que tu tono de piel natural, ya que un bronceador más oscuro te hará ver más oscura de lo recomendable y estético y uno o dos tonos son suficiente para verte mejor.
Los bronceadores vienen en forma líquida y en polvo. Es importante experimentar con los diferentes tipos de bronceador y elegir el que te venga mejor.
Para aplicar el bronceador, lo mejor es utilizar un pincel ancho, suave y esponjoso. Traten de mantenerse alejadas de las sombras de ojos marrones, o de los lápices de labios en ese mismo tono, ya que podrían parecer excesivamente oscuras.
Foto/ (Niconectado) flickr